Nací donde el apellido pesaba como condena
Donde un hermano hizo del odio su bandera
Vi a mi padre arrodillarse, vi a mi madre entre la pena
Y aprendí que hasta la sangre puede convertirse en guerra
Él eligió ser monstruo, yo elegí desaparecer
Él quería ver el mundo arrodillado ante sus pies
Misma sangre por las venas, diferente forma de ser
Porque a veces ser familia no significa pertenecer
Me escondí tras una máscara, fingiendo no escuchar
Tropezando entre incendios para hacerlos carcajear
Pero detrás de aquel idiota que no sabía ni fumar
Había un hombre haciendo ruido para poderlo silenciar
Y entonces apareciste tú
Odiando al mundo como lo odiaba él
Un niño condenado a morir
Y vi en tus ojos
Todo lo que yo no pude proteger
¡Que se calle el mundo, yo te quiero oír vivir!
¡Que me llamen traidor, que vengan todos contra mí!
Si tu tiempo se termina, robaré tiempo para ti
Si hace falta que yo muera tú no vas a morir aquí
¡Que se calle el mundo, no te pueden escuchar!
Ni tus pasos, ni tu llanto, ni este miedo al escapar
Yo nací entre hombres que solo aprendieron a matar
Pero tú me has enseñado que aún se puede amar
Hospital tras hospital, otra puerta, otra mirada
Ese niño está perdido, otra sentencia disfrazada
Tú insultabas, yo quemaba cada sala equivocada
Porque mientras tú siguieras respirando no acababa la jugada
Robé secretos, robé tiempo, desafié la autoridad
La marina, mi apellido, mi misión y mi lealtad
Una fruta era tu cura, una bala mi final
Pero cambiaría mi vida por comprarte una oportunidad
Doflamingo dio la orden, yo elegí desobedecer
Si la ope, ope era el precio la iba a hacer desaparecer
No podía darte un mundo donde nunca fueras a perder
Pero podía darte un mundo
Donde llegaras a crecer
Escúchame bien
No eres una enfermedad
No eres una maldición
No eres el odio que dejaron dentro de tu corazón
Todavía puedes elegir quién eres
¡Que se calle el mundo, yo te quiero oír vivir!
¡Que me llamen traidor, que vengan todos contra mí!
Si tu tiempo se termina, robaré tiempo para ti
Si hace falta que yo muera tú no vas a morir aquí
¡Que se calle el mundo, no te pueden escuchar!
Ni tus pasos, ni tu llanto, ni este miedo al escapar
Yo nací entre hombres que solo aprendieron a matar
Pero tú me has enseñado que aún se puede amar
Una bala
Otra bala
Y otra más
Pero el silencio sigue intacto
No escucharán tus lágrimas
No escucharán tus pies
No escucharán el miedo que te obliga a correr
Aunque mi cuerpo caiga, tú te tienes que mover
Porque mientras siga el silencio
No sabrán dónde estás
Y si algún día preguntas por qué lo hice por ti
Por qué traicioné a mi sangre, por qué decidí morir
No fue por la marina
No fue por cumplir
Fue porque aquel niño roto
Merecía ser feliz
¡Que se calle el mundo, que te escuche respirar!
¡Que retumbe tu apellido donde no pude llegar!
Que aquel niño que quería verlo todo terminar
Sea el hombre que mañana tenga un mundo que salvar
¡Que se calle el mundo, ya no tienes que huir!
¡Yo me quedo entre las balas, tú te tienes que ir!
Que me borren de la historia, que se olviden todos de mí
Si algún día tú sonríes
Habrá valido morir
Mi poder nunca fue hacer que el mundo dejara de sonar
Fue regalarte unos segundos donde nadie pudiera entrar
Un silencio entre las balas, una puerta hacia el mañana
Un último corazón latiendo mientras el tuyo se salvaba
Mi hermano quiso ser eterno sembrando miedo y destrucción
Yo preferí ser un recuerdo escondido en tu corazón
Él quiso que todo el mundo pronunciara su nombre al morir
Yo solo quería una cosa
Que tú pudieras vivir