He llegado al reino de los olvidados
Carne torcida, huesos quebrados
Sus ojos me miran
No hay compasión, solo un reflejo de mi maldición
Un hombre sin rostro me ofrece su mano
Una niña sin ojos sonríe en vano
Un gigante sin brazos
Me saluda al pasar
Y en este circo maldito me hacen un lugar
No hay ángeles ni rezos que escuchar
Somos el reflejo grotesco de lo que el mundo no quiso amar
Bienvenido al hogar de los deformados
Aquí no hay belleza, solo sueños quebrados
Reímos de nuestra desgracia fatal
Pues en este circo la fealdad es normal
El hombre serpiente se arrastra en silencio
Mientras la mujer barbuda canta su tormento
El niño sin piernas toca un tambor
Golpeando con furia su propio dolor
Y ahí en el centro, como reina del lugar
Una visión que me hace temblar
Rostro de diosa, mirada letal
Pero cuatro piernas que arrastran su pesar
Me dicen: No temas, aquí eres igual
Tu carne maldita ya no es un mal
Entre monstruos, monstruo serás
Y entre ruinas un hogar hallarás
Bienvenido al hogar de los deformados
Aquí no hay belleza, solo sueños quebrados
Reímos de nuestra desgracia fatal
Pues en este circo la fealdad es normal
Ooh, reina de cuatro pasos
Ángel roto en este ocaso
Tu hermosura condenada
Es la llama de esta manada
Bienvenido, al hogar de los deformados
Maniquíes rotos, cuerpos marcados
Juntos reímos, juntos lloramos
En este circo maldito
Al fin nos encontramos