Yo habito al abrigo del Altísimo
Bajo la sombra del Omnipotente
Esperanza mía y castillo mío
Mi Dios en quien yo confiaré
Ahora soy libre
Redimido por la sangre de Jesús
Ningún mal me tocará
Ningún mal me tocará
Rodeado por tu gracia estoy seguro
No temeré la oscuridad
Aunque caerán miles a mi lado
Sé que a mi no llegará
Pisaré al cachorro de león
Al áspid y al dragón
El leon aplastaré
Por la Sangre que derramó Jesús
Recibo redención
El enemigo huirá