Silencio, que hable la acusada
Disculpe, señor fiscal
Solo vengo a confesar mi gran delito
Sincera al tribunal del pueblo
Porque la voz del pueblo es la voz de Dios
Marisol Cavero
Discúlpame, señor fiscal
Solo vengo a confesar una cruel traición
Que mató mi corazón
Culpable es mi corazón
Porque se enamoró
Culpable es mi corazón
Porque a mí me traicionó
Todavía tienes derecho
Tienes derecho
A enamorarte para no llorar
Todavía tienes derecho
Tienes derecho
A ilusionarte para no sufrir
Y si es por amor
Que me den cadena perpetua
No me interesa
Para todos los corazones solitarios
Así como yo
Así como tú
Discúlpame, señor fiscal
Solo vengo a confesar una cruel traición
Que mató mi corazón
Culpable es mi corazón
Porque se enamoró
Culpable es mi corazón
Porque a mí me traicionó
Todavía tienes derecho
Tienes derecho
A enamorarte para no llorar
Todavía tienes derecho
Tienes derecho
A ilusionarte para no sufrir