Tropecé cien veces y me levanté
No sentí el miedo cuando te vi
Las espinas en mis manos sangran
Levántate y no pienses nada
No tengo miedo cuando estoy
En la oscuridad del callejón
Son almas perdidas que dan temor
Y quieren salir rogándole a su Dios
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
Cuando vengas a golpear
En la puerta de mi hangar
Mírame a los ojos ya
No podrás voltear, no podrás voltear
Viendo a Judas seguirás
Desde el miedo y la oscuridad
Tratarás de corromper
Al ser durmiente que hay en mí
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
Seguirás siendo un engaño
Vivirás siempre en vano
Y tratarás de destruirme
Desde adentro hasta consumirme
No podrás, no, no podrás
Nunca podrás, nunca jamás
Hacer sentir lo que más temes
Porque a ti nada te detiene
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento
No tengo miedo
No, no lo siento