Cerré la puerta al ruido
Dejé la ciudad atrás
La noche habló despacio
Ya no puedes más
Y el viento en mi ventana
Me preguntó quién soy
¿Cuánto pesa una vida
Si nunca fui yo?
Me cansé de las máscaras
Me cansé de fingir
De reÃr hacia fuera
Y por dentro morir
La lluvia sobre el techo
SabÃa más que yo
Cada gota decÃa
Te olvidaste de vos
HabÃa un hombre roto
Mirándome al pasar
Con los ojos vacÃos
Con miedo a respirar
Y corrÃa
Y corrÃa
Y corrÃa sin parar
Como un perro de sombra y ceniza
Mordiendo mi espalda al pasar
Tuve que apagar el mundo
Para volver a escuchar
Tuve que besar el silencio
Para aprender a sanar
¿Quién soy cuando nadie mira?
¿Quién soy sin demostrar?
¿Quién queda bajo las ruinas
Cuando todo se va?
Y me fui
Como humo en el amanecer
Y me fui
Sin saber si iba a volver
Porque hay heridas dormidas
Que despiertan al caer
Y hay personas perdidas
Que se encuentran al perder
Y entendà que el invierno
No venÃa a destruir
Solo abrÃa la tierra
Para hacerme salir
La montaña callada
Me enseñó una verdad
Lo que duele por dentro
También puede sanar
Ya no escondo mis sombras
Ya no escondo mi voz
Cada grieta en el pecho
Hoy me trae de vuelta al Sol
Y la herida que ardÃa
Ya no pide correr
Ahora late despacio
Ahora me deja ver
Ya no quiero esconderme
Ya no quiero huir
Todo aquello que odiaba
También vivÃa en mÃ
Y si el mundo no entiende
Todo lo que crucé
Que hablen mis cicatrices
Ellas saben quién fui
Porque volvÃ
Volvà desde el dolor
Desde noches sin nombre
Desde el frÃo interior
Y entendÃ
Que la paz no es correr
Es mirarse de frente
Y aprenderse a querer
SÃ a mis sombras
SÃ a mi voz
Sà al hombre que sobrevivió
Porque nadie me salva
Mejor que yo
Fui silencio
Fui ceniza
Fui tormenta y tempestad
Pero hasta el alma rota
Puede volver a brillar
Y ahora grito mi nombre
Sin miedo a caer
Porque el fuego más fuerte
Aprende solo a arder
¡Que se rompan las máscaras!
¡Que se caiga el ayer!
Ya no escondo mis ruinas
Ellas me hicieron crecer
Y aunque vuelva la noche
Ya no pienso correr
Porque encontré en mis sombras
La razón de volver
Y comprendÃ
Que perderse no era el final
Solo era el camino oscuro
Que me enseñó a regresar