¿Qué te pasó, mujer, que ya no me amas?
Que al mirarte no me corresponde
Se acabó el oro, el gusto era la plata
Hoy ya por pobre, mi bien, no me querés
Ya comprendí muy bien lo que me has dicho
Que en la mujer jamás hay que creer
Que a uno pobre resulta con capricho
Ella es el modo de hacerse aborrecer
Ya me di cuenta del odio y el fastidio
Que la ingrata infame me cogió
Porque no oía sonar en el bolsillo
Ese dinero que en un tiempo le sonó
Acabaste con todito mi dinero
Hoy ya por pobre me dices que te vas
Te ruego, sí, que no te alejes mucho
Te hago señitas cuando consiga más