Creíste, falsaria, que al verme tan noble cual perro faldero
Yo te iba a seguir, más te equivocaste
Mi orgullo de hombre jamás en la vida se sabe rendir
Feliz pregonabas a los cuatro vientos
Que con mi cariño era fácil jugar
Fue vano tu sueño, yo mucho lo siento
Al ver que la vida te pudo engañar
Yo nunca me humillo
Mujer, en la vida soy un hombre fuerte y no sé rogar
A nadie le entrego mi alma rendida
Para mí es lo mismo querer que olvidar
Para mí es lo mismo querer que olvidar
No pienses que es oro todo lo que brilla
Si al fin en el mundo todo es ilusión
Más yo no he sabido andar de rodillas
Menos implorando limosna de amor
Menos implorando limosna de amor
Ay, amacita
Guaro, guaro, guaro, guaro
No pienses que es oro todo lo que brilla
Si al fin en el mundo todo es ilusión
Más yo no he sabido andar de rodillas
Menos implorando limosna de amor
Menos implorando limosna de amor